El pasado viernes 23 de octubre, los alumnos de nuestro colegio dejamos por un día las aulas para convertirnos en auténticos exploradores a lo largo de la ribera del río Ebro.
Equipados con prismáticos, calzado cómodo y una curiosidad insaciable, nos adentramos en este valioso ecosistema natural para descubrir los secretos que esconde a cada paso.
La jornada arrancó con una vibrante sesión de observación de aves. Entre el follaje y sobre las aguas del río, aprendimos a identificar distintas especies, afinando la vista y el oído como verdaderos ornitólogos.
Pero el plato fuerte llegó cuando bajamos la mirada al suelo: nos convertimos en detectives de la fauna autóctona rastreando e identificando huellas de pequeños mamíferos y aves ribereñas.
A través de dinámicas colectivas y breves paradas explicativas, comprendimos la importancia de proteger este entorno natural tan cercano a nuestro día a día.
Tras una mañana intensa repleta de descubrimientos, risas y botas salpicadas de barro, regresamos al centro con el cuaderno de campo lleno de anotaciones y la convicción de que aprender al aire libre es una experiencia insuperable. ¡Ya estamos contando los días para la próxima salida!









